Llegamos a casa no muy tarde, para la cena, más o menos, subí arriba a dejar las cosas. Parecía que seguía sin haber nadie, pero me equivocaba, al bajar de la azotea me encontré con Doniya.
-Hola -la saludé. -Te he dejado el vestido en la cama.
-Sí, ya lo he visto. ¿Puedo hablar contigo un segundo?
-Claro, dime.
-Si no te importa en mi habitación -dijo echándose a un lado y señalando con la mano su puerta. Entramos en su cuarto, yo antes que ella, y nos sentamos en la cama -Venga, suéltalo, ¿qué tenéis mi hermano y tú?
-Nada -dije algo nerviosa.
-Ya, claro. Lo primero: no soy tonta y soy mayor que tú. Y segundo: os vi ayer en la fiesta.
-¿Qué crees que somos?
-¿Novios? -pregunto esta vez ella, yo asentí. -Tienes suerte, mi hermano no es que sea un chico fácil. Ni muy querido...
-Ya me he dado cuenta. Por la mayor parte, le critican por su aspecto, ¿no?
-Sí, la mayoría dicen que es feo. No es lo más bonito del mundo, claro. Pero 'feo' tampoco es la palabra adecuada.
-A mi me parece mono...
-Y lo es, no te lo niego. Pero de mayor será guapísimo, seguro. Ya lo veras-. Dijo convencida, yo reí.
-¡Vosotras dos! Han venido papá y mamá. ¡Bajar!
[…]
Ya habíamos cenado, visto la tele y mil rollos más. Serían como las cuatro de la mañana y yo seguía despierta. Seguramente sería la única que estaba despierta. Pero no podía dormirme. Además de que tenía sed y a Zayn prácticamente encima... No se cómo conseguí salir de la cama y bajar por las primeras escaleras sin hacer ruido, ya en las segundas fue diferente: casi me caigo pero por suerte sigo viva. Así qué no fue nada. Fui a la cocina y cogí un vaso, lo llené de agua. Me lo bebí y volví arriba, me volví a meter en la cama esquivando el cuerpo de Zayn, que estaba espatarrado por las dos camas.
-¿A dónde has ido?
-A beber agua, ¿te he desertado?
-No exactamente -respondió él. Luego se acercó a mi y junto, más o menos, nuestros pechos, me dio un beso en la punta de la nariz y cerró los ojos, pasando antes su brazo por mi cuerpo. Y ahí, no se cómo, me quede dormida.
[...]
Pasaron los días, y la familia Malik cada vez parecía más una familia. Los domingos toda la familia se veía, Zayn siempre se iba con su primo esos días, mientras que me 'ignoraba' yo me iba con sus hermanas y primas, las cuales eran alucinantes. Los padres de Zayn empezaron a dejar de trabajar, sobretodo Tricia, y estaban mucho más en casa. Zayn y yo solíamos salir todas las tardes. Y yo seguía nadando. Esa forma de alejarme de las cosas y pensar, sigo pensando que es muy relajante nadar.
Una noche cenando, Yaser dijo algo de ir a comprar unos vestidos de gala para una boda de unos amigos íntimos suyos. Pensé que yo jo iría, pero al parecer sí. Conocí a la pareja días atrás y son muy majos. La boda es dentro de una semana o a sí. Y los anfitriones dijeron que yo podía asistir, que ellos estarían encantados. ¿Y a qué no adivináis donde estamos ahora?
Bradford, un centro comercial enorme, pero no es un centro comercial. Es en plan unos almacenes a lo Harrods o a lo ElCorteIngles. Yaser y Zayn han ido a comprar sus respectivos trajes a la zona de caballeros y nosotras, bueno... todavía estamos en la zona infantil buscando algún vestido mono para Saffa.
-¿Qué os parece este? -salió Tricia del vestuario dada la mano a la pequeña de la familia. Yo no se qué pensaron los demás pero para mi estaba súper cuca.
-¡Está muy mona! -respondí la primera.
-Sí, la queda muy bien.
-¿A ti te gusta? -le pregunto Doniya a Saffa. La cual respondió con un tímido movimiento de cabeza afirmando. -¡Pues ya esta! Contigo hemos terminado.
-Vale, pues ven que vamos a cambiarnos, ir mirando vosotras algún vestido -nos dijo Tricia.
-Pues te toca a ti -dijo Waliyha mirándome.
-¿A mi? Pero... ¿Y vosotras?
-Luego.
Empezamos a mirar vestidos y algunos conjuntos monos basados en faldas y blusas. No se cómo, pero al final fueron ellas las que acabaron teniendo vestido y no yo. Así que la última que se metió en el probador fui yo. Todos los vestidos eran bonitos, cada uno prácticamente adecuado a los gustos de cada una. El mío era un vestido por encima de la rodilla. Llevaba unos tirantes finos que se cruzaban en la espalda. El vestido empezaba siendo blanco por el pecho, y le crecían como llamas por todo lo demás de dos tipos de colores rosa. Los tirantes también eran rosas, iba acompañado de una chaqueta blanca con unos detalles rosas. Y el calzado era simple, llevaría unas manoletinas que había traído desde España.
Y supongo que ya todos teníamos vestimenta, porque no habíamos visto a los chicos en todo lo que llevábamos allí. A los dos les aburrían las tiendas y habían venido el el coche de Yaser, al mismo tiempo que nosotras pero supusimos que se habrían marchado ya. Y la verdad es que así era. Les volvimos a ver en casa cuando llegamos.
[…]
La semana siguiente fue entretenida. Zayn no se volvió a meter en la piscina, no en aquella semana, por lo menos. Waliyha salía mucho, a veces nos la encontrábamos cuando Zayn y yo salíamos por ahí. También fuimos al cine. La película tenía buena pinta, pero cuando fuimos a verla no me enteré de la mitad...