miércoles, 31 de julio de 2013

CAPÍTULO 3; Una gran llegada

Baje del avión y pise bien firme al bajar por las escalerillas. Por fin, Bradford. ¿La verdad? Jamás pensé que fuera a alegrarme tanto de estar allí.

Ni al salir del avión ni en él, mismo, vi a aquel chico con aquella deslumbrante sonrisa. ¿Cómo dijo que se llamaba? ¿Zayn? Sí, eso. Zayn. No se de donde vendría aquel nombre, pero no estaba mal.

Entre en el edificio del aeropuerto en busca de mi maleta. No sabia donde era, así que seguí a la gente. Todo el mundo se dirigía hacia el mismo lugar, así que supondría que fuera allí. Cuando llegue lo comprobé. Allí era, el lugar en el que había cintas que se movían y sacaban maletas. Siempre pensé que esas maletas venían de la nada y de repente se transformaban en la tuya. Lo sé es raro, pero son cosas que tiene la vida. Como lo de pensar que la luna persigue a tu coche cuando viajas, son pequeños detalles que tiene la vida.

[...]

Después de un largo rato vi salir a mi maleta por aquella cinta, cuando la recogí y ya iba en camino a salir por la puerta para encontrarme con los que pasaría aquel verano vino un guardia de la policía.

¿Qué había pasado? Yo no había echo nada, soy una inofensiva cría de 15 años... En fin, deje que el destino hiciera lo correcto. Acompañe a aquellos señores hasta no se donde. La verdad, pensé que esto sería de otra forma. 

-Que gran llegadita... -me dije a mi misma en plan irónico. 

Pero la verdad es que me lleve una gran sorpresa al saber que el echo por el que habían venido a buscarme era para ir con aquella familia, leí uno de los papeles que tenia en la mano: Familia Malik. 

Me acompañaron hasta allí. A aquellas puertas que daban al mundo exterior fuera de los aeropuertos. 'Haya vamos'. Esa fue la frase que me dije al salir por las puertas correderas del aeropuerto. Allí es donde me dejo el policia que me habia acompañado. 

-¿Srt. Navarro? 

-Sí, -dije mirando a aquel hombre que preguntaba -¿Malik? 

domingo, 28 de julio de 2013

CAPITULO 2; 'El Chico Vans'


Sólo llevaba una hora y ya me estaba aburriendo. Se me estaba haciendo más largo de lo que pensaba. Necesitaba algo con lo que entretenerme así que saque el ordenador, que llevaba en la mochila de asas.

Empece a cotillear por Twitter y por algunas otras redes sociales. Al poco rato paso un chico castaño por el pasillo que tendría mi edad. Me fije n poco en él, se dirigía a los lavabos. Llevaba una camiseta de Vans, la reconocí enseguida, mi hermano tenia una igual solo que negra... no llevaba la marca muy a la vista, pero sabia que era de Vans. También llevaba unos vaqueros por la rodilla.

Seguí cotilleando por las redes sociales hasta que oí la puerta del baño y mire de reojo. De allí salía aquel chico, al que me parece que denominaría "Chico Vans" ya que también llevaba una gorra plana de Vans.

Volví a mirar la pantalla, divisando como se acercaba por el pasillito, desde los reflejos de aquel ordenador.

 Aquel chaval se paró a mi lado sentándose en el asiento que estaba al otro lado del pasillo. Pero que prácticamente, estaba a mi lado.

-Hola -me saludo. O eso creo que hizo, me miro; y entonces sí supe que aquel comentario iba dirigido hacia mi.
-Hola Chico Vans. -Respondí mirándole con una sonrisa.
-¿Ya me has echado el ojo? Algunas suelen tardar más -¿perdona? Me pregunte a mi misma. ¿Cómo era alguien como él capaz de dirigirse hacia mi con aquellas palabras?

Mire a mi pantalla, dejando sin palabras a ese cretino y sin intentarle prestar mucha atención.

-Lo siento, -oí que salía de sus labios. Seguí sin hacerle mucho caso. -¿Que haces? -volvió a decir, esta vez preguntando.
-Ver cosas en internet.
-¿Tienes internet? -dijo algo asombrado.
-Sí, tengo internet fijo en toda Europa.
-Wow, que suerte... -reí disimuladamente ante aquel último comentario -Yo no le veo la gracia.
-Nada, déjalo, Chico Vans.
-Zayn, me llamo Zayn. ¿Acaso quieres que te llame ricitos?
-¿Sólo se te ocurre ese nombre? ¿No te has fijado en nada más?
-Bueno sí, tu sonrisa.

Me tape la boca de inmediato, para nada tenía una sonrisa bonita, normal que se hubiera fijado. Tenía los dientes... Bueno, simplemente no estaban rectos y bien, no eran muy bonitos.

-A mi me gusta, tu sonrisa.

Sonreí tímidamente y mire directamente a aquellos ojos color café.

-Gracias, supongo.
-No eres de Inglaterra, ¿verdad?
-Soy de España… ¿No serás de allí y estamos hablando inglés a lo tonto?
-Sí, si que soy de aquí. Sólo que mi familia nos es original de aquí...

Note como mi sonrisa se agrandaba, aquel chico que de primeras se había comportado como un... Bueno, no hay palabras para definir algunos comportamientos, y ahora... ¿Me piropeaba? Lo que puede cambiar la gente de un momento a otro en un pestañear de ojos. Eso si que era asombrante.

[…]

-Ricitoss...  -dijo, yo sin hacerle prácticamente caso seguí mirándole embobada con aquella sonrisa perfecta. ¿Y si era verdad que el amor a primera vista existía?
-Dime, Chico Vans.
-Te he dicho que no me llames así, ... -intentó terminar aquella frase con mi nombre, pero no lo sabía, ya que nadie se lo había dicho.
-Bea.
-Bueno, Bea, no me llames así.
-Ya mucho no te voy a poder llamar de ninguna manera… Se ha encendido la luz para los cinturones.
-¿Enserio? ¿Ya? -dijo mirando. -Pensé que llevábamos menos tiempo hablando.
-Sí, y yo -respondí metiendo el ordenador el su funda.
-¿Te ayudo? -dijo ayudándome.
-Gracias.

Su sonrisa constante amplio y subió el ordenador a la zona de equipaje de mano.  

-Bueno, ha sido un placer.
-Lo mismo digo, Bea.

Sonreí mientras tomaba asiento y mientras él se iba a su asiento.
Se notaba levemente como el avión iba descendiendo suavemente. Delante mío había un niño que iba diciendo constantemente que ya se veía la ciudad y la torre de control del aeropuerto, por como hablaba la mujer que iba a su lado, se la notaba alterada. Eso me recordó cuando yo viajaba en avión con mis padres.

Cerré los ojos y deje que el avión descendiera con mi consentimiento que aterrizara y que dejara y eligiera lo que pasaría aquel verano. Era la hora de vivir una vida fuera de casa. Sin nada planeado, pero con todo constante…

'Tr, Tr, Tr, Tr, Tr, Tr, Tr' Eso es lo que sonaba y retonaba en mis oídos, el avión ya en el suelo andando firme y estirado, como debe de ser en tierras extranjeras. Ahora era la hora de la carrera de maletas. Ese pequeño instante en el que todos los padres se quitan los cinturones antes de tiempo, se levantan, y cogen sus maletas y las de sus familias y hacen hueco en el pasillito. Para la gente normal eso era... ¿como decirlo? Normal, como beber agua para no morir, pero para mi no, para mi desde pequeña había sido una carrera entre los padres para saber quien era más rápido. Pero en mi caso no era mi padre el que se levantaba, si no yo. Siempre me gustaba levantarme la primera del asiento. Y llego el momento, mientras el avión se colocaba los adultos se levantaron y cogieron sus cosas.

Cogí mi mochila de asas y la cámara, empece a andar por aquel pasillo estrecho de los aviones pero que servía para que cualquier persona cupiera.

Empece a bajar las escalerillas, era hora de volver a pisar tierras Inglesas.

viernes, 19 de julio de 2013

CAPITULO 1; Hora de Partir


Verano de 2008 y 2009. En esos dos veranos conocí a los que sería mis "Amores de Verano". En esos dos veranos conocí a dos de mis ahora ídolos.
Pero por supuesto tampoco podría olvidar el otoño-invierno de 2008, después del verano, cuando aquel chico invadió por completo mi corazón. Pero no de amor, si no de otro tipo de sentimientos.

Lo mejor será que empiece por el principio. Es lo más lógico, ¿no?


VERANO DE 2008

Oí gritar a mi hermano al otro lado de la escalera diciéndome que bajara. Según lo gritó seguramente llegaba tarde al aeropuerto. Cogí mi mochila de asas y la bolsa de la cámara de fotos, con ella dentro, que se hallaban en mi cama y salí por la puerta escopetada.

-Venga, date prisa. Las demás cosas ya te las he metido en el coche -dijo mi hermano algo alterado.
-Ya voy, tranquilo. -Respondí saliendo por la puerta con rapidez.

Entre en el coche. No sabía que pasaría ahora. Estaba deseando de llegar a mi destino, pero ¿qué me esperaría allí? Quien sabe, a lo mejor es la familia más maja del mundo. Pero ¿y si no es así? Espero que si, obviamente. No quiero que me pase nada, y menos a tanta distancia de casa, sin conocer a nadie.

Voy a ir todo el verano a Inglaterra, dos meses, sola. Con personas inglesas. Eso si, ¿para que engañarme? Deseaba esto desde que era pequeña. Olvidarme del mundo, de mi hermano mayor por dos meses. Le quería, sí, y mucho. Pero vivir los dos juntos todos el año... También me apetecía desconectar.

Llegamos al aeropuerto, además, con tiempo de sobra. Fuimos a facturar las maletas, la verdad es que no llevaba mucho equipaje. Una maleta grande, la que entraría a facturar, y dos bultos de mano.

Estuvimos el tiempo que fue necesario esperando, le dejaron entrar en la zona de embarcación, ya que iba a ir sola de intercambio con una familia, y necesitaba a un adulto "responsable" que estuviera conmigo hasta que entrara en el avión.

-Haber Beatriz, ¿lo tienes todo? Los papeles y esas cosas que te van a pedir.
-Sí. El pasaporte, los papeles, y la familia con la que voy. Y los bultos estos.
-Esta bien, -hizo un silencio -¿a que me va a echar de menos esta renacuaja?
-No mucho... -dije casi riendo.
-Ya te vale -dijo abrazándome raramente.

Reí haciendo que el también riera. Oí que entre un susurro de sus labios dijo "que tolay esta echa..."

Pasaron los minutos y de repente se oyó por megafonía: 'El vuelo a Inglaterra empezará a embarcar en unos instantes, por favor, queridos pasajeros: hagan una fila en la puerta de embarque'.

-Me da que es tu vuelo -asentí ante aquel comentario.
-Esta bien, haya vamos -dije casi en un susurro.

Me despedí de mi hermano, me dio mil instrucciones, como siempre, pero las acepte. Le di un gran abrazo y me metí en el avión con una azafata. Mi asiento estaba en el pasillo, lo agradecí, me encanta estar en el pasillo. Me senté en el asiento. Y empece a observar, entraba bastante gente... Sería un vuelo entretenido.

El avión empezó a moverse cuando ya todos estábamos sentados y todas las maletas, mochilas, bolsos y demás equipaje de mano estaba colocado.

[…]