miércoles, 25 de septiembre de 2013

CAPITULO 11; Te odio.

Allí seguíamos, bailando y disfrutando de la noche. No me había separado del lado de
Zayn en ningún momento, especialmente porque él estaba pendiente mía todo el rato. Me
había presentado a algunos de sus amigos que estaban por allí, pero apenas me
acordaba de algún nombre. Estaba cansada, pero no lo estaba. Es decir: si me llevan a la
casa a dormir me quedo dormida enseguida, pero por otra parte podría aguantar allí
horas.
-¿Quieres bailar? -me pregunto al darse la vuelta y ponerse delante mía.
-Claro... Pero no se me da muy bien.
-Veamos lo que dices -me ofreció la mano y se metió entre la gente, me acerco más a él y
me cogió por la cadera. Yo me aferre a sus hombros. Los últimos minutos habían estado
sonando canciones lentas y relajantes al contrario que en las dos ultimas horas. Zayn
empezó a mover sus pies y yo le seguí. Bailaba bien, y a mi también se me daba bien.
Pensé que lo haría peor. Aparte de que a mi nadie me ha enseñado a bailar de ninguna
forma excepto para el ballet y hip-hop.
-Bailas muy bien.
-Las fiestas son lo mío. Además, mi hermana es especialista en este tipo de bailes y me
enseña -dijo tímido, reí.
-Pues luego me demuestras que es lo que mejor se te da de las fiestas, ¿vale?
-Sí, claro. Vas a alucinar.
Seguimos bailando, los minutos pasaban y nosotros seguíamos allí en la pista. La gente
no se movía de sus sitios. Los de la barra: hablaban, reían y bebían, los del jardín: hacían
lo que les apetecía, los de la pista: bailaban, como nosotros. Me sentía bien, era como
estar protegida entre sus brazos. Enserio, este chico hacia que fuera otra, y Zayn era
diferente, era mejor que los demás. ¿Y si era verdad que yo también sentía por él algo
más un amistad? No se, pero con él todo es diferente.
-Bea... ¿Te acuerdas de lo que te dije?
-¿En la piscina? -pregunté, él asintió -Llevo recapacitándolo todo el día... -baje la cabeza.
-Ehh, mírame. Mira, si tú también sientes algo por el estilo, bueno... No sé, quizá
podríamos ser algo más que amigos...
-Sí, me lo pensare -dije acercándome más a él.
-Te quiero, Bea. Enserio...
-Sí, te creo.
-Sólo tú has conseguido que me meta en una piscina después de dos años cuando mi
primo estuvo casi tres horas intentando que me metiera -susurro en mi oído; ¿enserio?
¿De verdad lo decía enserio?
-Zayn, ¿qué se siente al estar enamorado?
-Pues quieres estar con esa persona siempre, no dejar de mirarla. Agarrarla de la mano
para que todo el mundo sepa que es tuya y sólo tuya, porque no necesitas nada más.
Que te de igual donde estéis mientras puedas abrazarla y decirla lo que sientes, quererla.
Y no tener ese miedo de que se pueda ir. Verla y sonreír, querer tenerla todos los días al
lado tuyo, de tu mano, que te levanté susurrando y luego te de un beso... Querer probar
sus labios hasta desgastarlos y querer que su perfume desaparezca y lleve el tuyo
puesto, o que por lo menos lo recuerde.
-¿Has sentido alguna vez todo eso por alguien? -pregunte, ¿así se sentía la gente que
estaba enamorada? Entonces, ¿yo que tenía? Sin darme cuenta nuestras frentes estaban
juntas y nuestras miradas se cruzaban sin darnos apenas cuenta. Le brillaban los ojos.
-Tú. Te lo estoy diciendo... Y perdón por decir esto, pero te comería esos labios que
tienes.
-Los labios esta noche no te dejo, pero la mejilla sí -y sin poder decir nada más una de
sus manos se puso a un lado de mi rostro sujetándolo mientras la otra seguía en mi
cadera. Luego poso sus labios en mi otro lado de la cara y me dio un dulce beso.
Seguramente fue la mejor sensación que había sentido nunca. Me agarre mucho a su
cuello y le abrace, le quería sí, pero ¿cómo decírselo? Él correspondió al abrazo y me
agarro más fuerte de la cadera. Ya no nos movíamos estábamos quietos, abrazados en
medio de la pista, mis ojos estaban cerrados y supuse que los suyos también. Al abrirlos
vi a muchísima gente mirándonos. No todos, pero sí muchos. Y muchos es muchos.
-Zayn, nos miran todos.
-Lo sé. No te lo dije porque quería que todos supieran que: eres mía -me susurro.
-Dios mío Zayn, que vergüenza -puse mis manos en mi rostro e inmediatamente escondí
mi cara en su pecho. Él me cogió de la mano y empezó a andar a paso rápido. Salimos al
jardín, apostaría que estaba roja, mi cabeza iba baja sin mirar a nada.
-Ya está, ya no nos ve nadie.
-No sabes la vergüenza que me has echo pasar...
-Uii, que te me pones roja... -dijo pasando sus brazos por encima de mis hombros
dejándome así en medio de la pared y él. Baje la cabeza.
-Te odio.
-Y yo a ti -dijo plantando otro beso en mi mejilla. Sus labios eran suaves, muy suaves.
Volví a abrazarle, pero esta vez pase mis brazos pasaban por su pecho. -¿Quieres qué
nos vayamos a casa? -pregunto después de abrazarme separándose un poco de mi.
-No, no, no. Me tienes que enseñar que es lo que se te da bien de las fiestas. Según tú.
-Ah sí. Ven aquí -cogió mi mano y entrelazo nuestros dedos, empezó a correr por el jardín
hasta llegar a la casa, donde subió donde el que estaba allí pinchando. Le saludo y luego
estuvo hablando unos minutos cuando terminó la canción lenta empezó a hablar.
-Bueno, creo que es hora de que pinche nuestro DJ, ¿no? Todos le conocéis, se llama
Zain, pero en las fiestas es conocido como 'DJ MALIK' ¿no es así? -la gente empezó a
vitorear, -Y hoy ha venido con una preciosísima dama que apenas alguien conoce. Pero
eso son cosas suyas así que démosle la bienvenida a nuestro DJ Malik.
-Ahora estas rojo tú -le susurre a Zayn en el oído.
-Pero nadie se da cuenta por las luces que hay en esta zona, mira ven, ponte conmigo
donde la tabla.
Le hice caso y me puse a su lado, el que estaba pinchando bajo a la barra, supongo que
para tomar algo. Zayn empezó a hacer mezclas y demás cosas que hacen los 'DJ' pero
como no entiendo mucho de eso... A mi sólo me gusta la música.
-¿Te gusta?
-Sí, eres bueno -sonreí. Y él volvió a besar mi mejilla.
-Yo te mato -dije mirándole desafiante. Él empezó a reírse.
-Sí, y también me odia el pececillo este.
-Sí, te odio -sonrió y siguió pendiente de la música. Al rato subió el chico que antes estaba
ahí y nos pregunto que qué tal. Zayn le dijo que muy bien pero que cuando acabara con
aquella canción nos teníamos que ir. No entendí muy bien el por qué, pensé que no
teníamos hora. Ya eran las tres o así, lo se. Pero yo me estaba divirtiendo. Cuando Zayn
terminó salimos del edificio y empezamos a andar por el barrio.
-¿A dónde vamos?
-A casa. Mi padre tiene que estar esperándonos en la siguiente calle con el coche.
-¿Doniya no viene?
-Se queda a dormir. La hermana de Ryan en una de sus mejores amigas. Siempre se
quedan a dormir juntas.
Llegamos al coche y Zayn se subió delante, mientras yo subí detrás. Estaba cansada, a
decir verdad. El viaje de vuelta a casa se me hizo corto.
-Ahora intentar no hacer ruido, las chicas están dormidas -nos dijo Yaseer cuando aparcó
en la puerta delante del garaje.
Salimos del coche y entramos en casa. Nos despedimos y subimos arriba a dormir.
Estaba agotada a decir verdad. Al llegar arriba me quite los zapatos y me tire a la cama
directa, Zayn no creo ni que hiciera eso. Pero no me fije, antes de que mi cabeza
produciera sueños inconscientes recuerdo que el chico que se había declarado a mi de
una forma despectiva beso mi mejilla y yo tontamente sonreí. ¿Y si era verdad que me
gustaba? ¿O incluso algo más...? El corazón decide por sí sólo, no como el cerebro...
[…]
Uff, que dolor de todo. Me suena la música en la cabeza. ¿Qué hora será? Miro a Zayn
que sigue con toda la ropa puesta y dormido, es adorable... Sinceramente, le quiero.
¿Para qué engañarme? Le diré que sí... Es mejor tenerle mientras pueda. Me volví a
tumbar en la cama, estaba agotada. Pero es lo que pasa después de las fiestas. Mire un
reloj que había en la pared, la una. ¡Dios mío! La una... Tenemos que levantarnos, es
tarde. Me senté entre la espalda de Zayn y su culo e intente despertarle. Puse mis manos
en su chaqueta y empece a tocarle como si fuera un piano, luego acaricie su mejilla y
susurre su nombre.
-¿Qué pasa? -dijo cansinamente.
-Es tarde.
-¿Tanto?
-La una pasadas.
-Ay... Que sueño. ¿Qué haces encima mía?
-Nada, despertarte y decirte que sí, a lo de anoche...
-¿Qué de anoche?
-Lo que me dijiste en la fiesta...
-Pues no lo recuerdo.

martes, 10 de septiembre de 2013

CAPITULO 10; Fiesta del verano.

Un despertar mañanero, desperté pronto tampoco es que tuviera mucho sueño, ya ha pasado algo más de una semana desde que llegue a Bradford. Aunque no sé ni que día es. Pero de momento están siendo unas vacacionesincreíbles, esta familia es alucinante. Y estoy súper a gusto con Zayn. Después de
desayunar volví a subir arriba, esa noche teníamos una fiesta. Era una fiesta 'adolescente'
según Zayn. Íbamos a ir: Doniya, él y yo. Era en Bradford, y según ellos había que ir
arreglados. Según parece podría ser la fiesta del verano.

-Zayn...
-Pececillo...
-Venga levanta. Se hace tarde. Que hoy tenemos la fiesta del verano según tu.
-Es verdad -rió.
-Buenos días -dije besando su mejilla y levantándome.

Lo de besar su mejilla ya se había echo diario. Después del primer día que lo hice me era
inevitable no hacerlo. Me metí en el baño y me puse el bikini. También solíamos ir a la
piscina después de que le despertara, pero sólo si hacia buen día. Hoy era un buen día,
hacia un bonito día, después de los dos días lluviosos que tuvimos ayer y ante-ayer.
Salí del baño con un bikini del decathlon, bueno... la parte inferior era de los grandes
almacenes deportivos, mientras que la de arriba de Lacoste. Salí del baño, y allí ya no
estaba Zayn así que decidí bajar. Cogí mi toalla, una toalla con los Loney Tons, los
famosos dibujos de Warner. Y salí a la piscina. Apenas había nubes en el cielo, y si había,
eran de un color blanquecino, se podía observar un expedido Sol, aunque no lo
recomiendo mirar, ya que deja ciego. Reí sobre la tontería que acababa de pensar, y
después de darme una ducha me tire a la piscina zambullendo así mi cuerpo. Empece a
nadar, como todos los días. Y luego, cuando estaba cansada a practicar el pino.
-Pececillo.
-Hola, chico que no se mete en la piscina pero tiene mil bañadores.
-Bueno... Cada uno tiene lo que quiere, eh.
Reí y seguí a lo mío. Me aburría un poco allí sola en el agua... Ojalá Zayn se metiera,
sería alucinante. Pero sabía que no quería, aunque por preguntar no pierdo nada.
-Zayn... ¿Puedes meterte?
-¿Para qué?
-Por fa, es que me aburro un poco.
-Tú aburrirte -rió, era raro, sí, yo aburrida, de lo más raro...
-Po favor -hice pucheros.
-No me mires así. ¡Qué me da algo!
-Jo, por favor...
No sé que hice, pero en aquel momento se acercó a las escalerillas y se metió. Poco a
poco, pero terminó metiéndose.
-¡Bien! -grite agarrándome a su cuello y abrazándole.
-No voy a nadar ni nada, eh. Sólo meterme. Y ya esta.
Sonreí. Me hacia feliz que se hubiera metido conmigo a la piscina. El chico que tenía
miedo al agua y el que estaba metido en ella. Valiente, eso es poco. Superar fobias es
muy duro, y aunque no realizara nada en el agua, ya sólo estar metido era un gran mérito.
Empezamos a reír y jugar un poco. El agua nos llegaba de cadera a pecho, casi cuello,
por donde estábamos, así que no había problema. Le veía feliz. Y eso me hacia feliz a mi.
Sinceramente no sé por qué. Pero cada día me sentía mejor junto a él. Y no haberle
conocido incluso me parecía un error. No sabía porque me pasaba esto, pero bueno...
Quizá fueran nuevas experiencias y sentimientos que te da la vida. En un instante me
cogió de la cadera y me acercó a él. Me abrazaba por detrás, era bonito. Me gusto la
sensación.
-Te quiero -susurro en mi oído.
-Y yo a ti -respondí, porque era verdad, le quería.
-¡¿Enserio?! -pregunto sorprendido.
-Claro, eres mi amigo. A los amigos así se les quiere -sonreí.
-Yo no me refería a ese tipo de te quiero's -dijo para sí mismo, lo cual no entendí porque
lo dijo lo suficientemente alto para que lo escuchara.
Se me paro el cuerpo. Todo: cerebro, corazón, nervios, brazos. En definitiva, todo. Quieta
como una estatua y muda como un mimo. ¿Cómo debía reaccionar ante aquel caso? Era
extraño, me sentía muy rara, ¿y si yo sentía algo por el estilo? A decir verdad, nunca
antes había estado así con un chico, nunca había sentido lo que sentía por Zayn, y si era
verdad qué yo también le quería de ese estilo de querer. Me sumergí en el agua cayendo
como si fuera un plomo, porque no sabía que decir, hacer, o reaccionar. Me sentía
extraña. Me había gustado que me dijera eso, pero exactamente, ¿por qué? ¿Acaso yo
también sentía lo que él por mi?
[…]
Doniya y yo ya estamos casi preparadas para la fiesta. Ella va realmente guapa, lleva un
vestido apretado al cuerpo azul marino, una especie de tacones no muy altos blancos a
juego con un pequeño bolso de mano. También lleva unas perlas como pendientes y unas
pulseras de diferentes colores oscuros. Yo voy diferente, totalmente diferente. Llevo un
vestido cogido al pecho morado y blanco. La zona de abajo, que cuelga, es morado
mientras que la zona alta del tronco es blanco. Es decir, la zona en la que va cogido al
pecho. Ambos vestidos son cortos, por el muslo. Yo también llevo unos bonitos pendientes
de perla de Tous. No llevo bolso, ya que en la chaqueta morada que acompaña al vestido
me sirve para llevar el móvil. Todo lo que llevo es de Doniya, excepto los pendientes y las
manoletinas, las cuales son un poco alzadas. Ambas nos planchamos el pelo. Y también
vamos maquilladas, yo apenas llevo una fina raya por la parte inferior del ojo, suficiente
para realzarlos. Mientras que ella va pintada en mayor cantidad, la queda realmente bien,
como dijo Zayn.
-¿No nos queda nada? -pregunte.
-No, yo creo que ya vamos perfectas -sonrió.
Salimos al pasillo que daba a la segunda planta, la cual estábamos. Bajamos abajo, allí
estaban los demás menos Zayn, el cual me he dado cuenta de que tarda un montón en
prepararse para salir, se tira un montón de tiempo en el espejo.
Finalmente bajo por las escaleras, iba con un pantalón vaquero negro ajustado y una
camisa blanca con el cuello y las mangas de un color rojo oscuro sin llegar a granate. El
pelo lo llevaba peinado para atrás, y sinceramente, va realmente guapo.
-Estáis preciosas -dijo sonriendo.
-Tú también vas muy guapo -dijimos las dos al tiempo. Reí, bueno... No sólo yo, reímos
todos los que estábamos allí en el salón.
Yaseer nos hizo una foto lo cual me recordó que yo también quería una, pero con mi
cámara.
-¡Esperar un segundo! Ahora vuelvo -dije subiendo las escaleras de nuevo para ir a por la
Canon que ha todos tanto les había gustado. 'Ha ido a por su cámara, seguro' oí abajo. Lo
cual era cierto. Cogí la cámara lo más rápido posible y luego volví a bajar.
-Sabes dónde es, ¿no? -le dije a Yaseer cuando le entregue la cámara.
-Sí, venga poneos.
Me puse al lado de Zayn, era una bonita foto, él en medio y nosotras dos a los lados
mientras él nos agarraba de la cintura, bueno a su hermana de la cintura, a mi más bien
de la cadera. Seguía pensando en lo que me dijo en la piscina. La duda de ese día era
eso, ¿iba enserio? ¿Yo sentía lo mismo por él? ¿Cómo acabaría nuestra amistad?
¿Llevaríamos a ser algo más? Yaseer nos hizo varias fotos, luego se unieron Waliyha y
Safaa. Y finalmente programe la cámara para que todos saliéramos en una bonita foto.
Yaseer nos llevo a la fiesta, que era en la casa de unos amigos de Doniya y Zayn. Ella se
esparció por ahí, la última vez que la vimos fue cuando bajo del coche y se fue con unas
chicas, mientras que nosotros íbamos juntos, algunos nos miraban raro y otros se
acercaban a saludar o a preguntar sobre mi.
-¡Hey, Ryan!
-¡Que pasa Zain! -le saludo dándose una especie de abrazo de hombres.
-¿Te acuerdas que te dije que vendría una amiga? -El chico asintió sobre la pregunta de
Zayn. -Pues es ella.
-¡Jolin chico! ¿Sólo sabes estar con chicas monas eh? -rió, y luego se presentó -Hola, yo
soy un amigo de Zain, Ryan. Pero de los de verdad, no de esos que se juntan con él
porque es popular en el instituto.
-Yo soy Bea -sonreí, parecía un chaval simpático. -Sí, ya me ha contado cómo eres -
sonreí de nuevo.
-No eres de aquí, ¿verdad?
-Soy de España.
-Wow, según mis padres es un bonito país. Ganaron la final de Viena, lo sabes, ¿no?
-Sí -reí, 29 de junio de 2008 Eurocopa en Viena. Ganamos en la final contra Alemania, y
parecía que aquel chico lo sabía. -Fue una final alucinante.
-Sí, la vi en un bar. Zain, ¿queda pendiente lo de el fin de semana en mi pueblo, no?
-¿Lo de agosto? -preguntó el nombrado, el chico asintió y Zayn sonrió -Sí, claro. Iremos,
si no te importa -nos señalo a ambos, ¿yo también? Me pareció raro.
-Sí, por supuesto, veníos los dos.
Seguimos hablando con ese chico un tiempo. Bueno, prácticamente Zayn hablaba con él.
Yo aproveche para analizarlo. Ojos claros de un color verde marino, y un pelo corto
marrón claro, casi rubio. Guapo, sí; Era guapo. Tampoco tenía mal cuerpo, estaba
delgado pero tenía los brazos al aire gracias a un polo, y se veía que tenía buenos
músculos. Ellos seguían hablando mientras yo seguía analizando, pero esta vez el lugar.
Era una casa moderna, de diseño. Con barra, grandes espacios para moverse...
También había jardín, el cual tampoco era muy diferente. Había gran abundancia de
césped, pero estaba cortado, y bien cuidado. Había varios sillones con mesas. Todo allí
parecía de diseño, el ambiente esta muy bien y la gente reía, bebía y se divertía. Como en
cualquier buena fiesta. Las edades estaban entre unos 20 a 15 años. No se veía a ningún
adulto, responsable, es decir: padre. Excepto un par de ellos detrás de la barra y uno
pinchando en una zona en la que se había adecentado para la música. Pero ellos ni
siquiera serían padres de los que estaban en la fiesta, serían algunos criados o incluso
gente contratada para la noche.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

CAPÍTULO 9; A mi me gusta así.


Llevábamos ya rato caminando, estábamos muy a gusto riendo y hablando, por lo menos yo. Terminamos sentándonos de nuevo en la hierba. Ahora me tocaba a mi hacerle fotos, él ya me había echo suficientes.

-Pero no te muevas. ¡Zayn!
-Venga, enana. Haber si me sacas una foto moviéndome. Inténtalo, por lo menos.
-Pero no te muevas tan rápido, que vas a parecer un garabato.
-Venga, tu sácala, da igual.

Espere a que estuviera un poco más quieto, aunque era algo difícil. Enfoque bien la cámara y pulse el botón. Un flash salió de la cámara e hizo que Zayn dejara de moverse. Se acercó a mi y cogió la cámara.

-Ves, pececillo. No ha salido tan mal, ¿no?
-Podrías haber salido mejor, estoy segura.

Seguí haciéndole alguna foto más. Sus caras me daban risa, estaba siendo una tarde de lo más entretenida.

-¡Qué pasa Malik! -nos interrumpió una voz.
-Hola, Robin -respondió Zayn un poco molesto. Quizá no le gustara la presencia de aquel chico.
-¿Y esta muñeca? No me la vas a presentar o ¿qué?
-Claro, se llama Samantha -¿Samantha? Pero, por qué había dicho eso. Él sabía que yo no me llamaba así. Él tendría sus razones...
-Bueno, muñeca. No te juntes con chicos como él. Estamos algunos que somos mejores -dijo acercándose mucho a mi. Demasiado, para mi gusto.
-Déjala, James. Además, no te entiende. Es española.
-Uii, si ya sale el novio a defenderla.
-No somos novios -dijo Zayn interponiéndose entre los dos. Seguramente no le caía bien aquel chaval... Se sentó delante mía, bueno, casi encima. Pero no me molesto. Le prefería antes a él que a ese tal James.
-Sí, seguro. Y yo me lo creo. Venga, hasta luego Malik -se levantó. -Que no te parezca raro si nos encuentras por ahí. Hasta luego, muñeca -se dirigió esta vez a mi.

Ese chico se alejo de nosotros en instantes, al poco rato ya no se veía rastro de él. Esperaba no volver a verle, no me había agradado mucho. Y... ¡Ag! que asco de chaval. «Bonita», nunca antes esa palabra había sonado tan mal. Zayn estaba callado, quizá recapacitando sobre lo que acababa de pasar. Aquel chico de primeras no me había caído muy bien.

-Lo siento. Hay a gente que no la caigo muy bien por aquí -agacho la cabeza mientras se quitaba de encima mía.
-No importa, Zayn. A mi tampoco me ha caído bien el muchacho ese.
-Siento haber dicho que te llamabas como tu hermana, pero es que no quería que te pudieras meter en alguna cosa. Bueno, no se sí me entiendes -rectifico rápidamente -Era para que no supieran de ti...
-Quizá sea mejor que regresemos, ha dicho que podíamos volver a verle. Y no me apetecería mucho.
-Sí, vayamos a casa.

Recogimos todo, aunque Zayn prefirió llevar mi cámara al cuello, no me dio explicaciones, pero tampoco me importaba. Empezamos a andar, camino a casa. Que curioso, en en España hay una inmobiliaria que se llama "Camino a casa" eso hizo que me sacara una sonrisa después de lo del encuentro con aquel chaval.

-Zayn... Hay una cosa que no cuadra.
-¿Qué?
-Si soy española, y no se inglés. ¿Cómo es posible que me comunique contigo?
-Pues no se, con un idioma secreto o algo... -rió.
-Sigues estando loco, un loco simpático -susurre en su oído.

Reí y seguí andando al lado suya. Pero al rato aparecieron unas chicas detrás nuestra. Pusimos paso firme y agilizamos. Aquellas chicas nos seguían. Al parecer también les interesábamos a ellas.

-¡Zain...! -dijo una voz femenina.
-¿Qué quieres Stefany?
-Nada, hola.
-¿Nada más?
-No -respondió esa chica, seguimos andando, aunque no nos habíamos dado ni la vuelta. Pero ella y sus amigas nos seguían de nuevo.
-Que pesada, macho -susurro Zayn. -¿Qué quieres Stefany? -dijo dándose la vuelta.
-Vaya, bonita cámara. ¿Me dejas verla? -se acercó más a nosotros.
-No, y sólo por el echo de que no es mía -se la descolgó del cuello y la cogió con la mano. Tenía miedo, aquella cámara me encantaba. Aunque confiaba en lo que Zayn hacia.
-Bueno... Hola -se dirigió ahora a mi.
-Hola, -me di la vuelta del todo. -Buenas tardes.
-¿Quién eres?
-Pues...
-Es una amiga -me interrumpió Zayn.
-Ya... -una de sus amigas se acercó a ella, y la dijo algo en el oído -Sí, lo sé. No lleva nada de maquillaje, pero por desgracia aún así es guapa -le susurro a su amiga. Pero lo dijo suficientemente alto para que lo pudiéramos oír, aunque creo que no era su intención.
-Sí, chicas. No lleva maquillaje. Y sigue estando guapa, además... A mi me gusta así.

A las chicas aquellas parecía que se las hubiera caído el mundo encima. Me gusto aquel cumplido, sobretodo porque había callado las bocas de aquellas muchachas, y porque me había halagado bastante. Zayn la hizo una foto, «Foto épica» pensé. Luego me cogió de la mano y salió corriendo conmigo detrás. Cruzamos la calle y luego al otro lado nos detuvimos, aproveche el momento para agradecérselo. Bese su mejilla y lo acompañe de un 'gracias', luego él beso la mía y añadió un 'No es nada'. Creo que se aseguró de que ellas lo vieran porque giró la cabeza, y allí seguían. Mirándonos. Con las bocas abiertas.

[…]

-Siento lo de antes -dijo tumbándose al lado mía en la cama.
-¿Sentirlo? ¿Por qué? Ha terminado siendo una buena tarde y me ha encantado como de mal has dejado a esas chicas.
-Gracias, pececillo, supongo... -dijo serio. Aunque terminó riendo, a saber lo que había pasado por su mente en aquel momento.
-¿La cámara?
-Aquí tienes, -dijo entregándomela -¿Sabes? La Stefany esa, lleva coladita por mi varios años...
-Y a ti no te gusta.
-¡No! Me da asco esa chica. Al instituto parece que lleva tres quilos de maquillaje, y uf... No me gusta nada.
-¿No te gustan las chicas que van pintadas? -pregunte mirándole mientras el archivo del ordenador se cargaba.
-No es que no me gusten... Es que me gusta más que vayáis a lo natural, sin maquillar también sois guapas, si eso una mini raya... Sólo me gusta que vayan pintadas mi madre y mis hermanas.
-¿Y eso?
-Pues porque les queda muy bien con los trajes típicos de Paquistán.
-¿Tu madre también se los pone?
-Sí, le quedan muy bien. Además, le gusta mucho...

Pasaron los minutos y termine de descargar las fotos en mi ordenador, nosotros seguíamos conversando de cosas. Era entretenido estar con él. Me caía bien, realmente bien.

-Ahora en el mío -dijo entregándome su ordenador.
-¿También?
-Sí, quiero tener todas las fotos.
-¿La clave? -pregunto cuando llegue a la pantalla en la que te pedían la clave de seguridad para entrar.
-Adivina. Soy adicto a ello.
-La música -susurre.
-Nunca fallas.

Termine de descargar las fotos también en su ordenador. Al final había sido un buen día. Cerré el ordenador y seguí hablando con él. Nuestras camas seguían juntas, y nosotros estábamos sentados en ellas, a lo indio. Hablábamos y hablábamos. Era entretenido. Terminamos dormidos, aunque yo fui la última, estaba agotada incluso habiéndome echado una mini siesta antes de salir por las calles de Bradford. Apague la luz y me quede dormida.

Mi cabeza empezó a producir sueños. Sueños infinitos de los que no me desharía. Unos sueños mezclados con otros que terminaban siendo un sueño enorme. En los que aparecían mil cosas, desde mi hasta un elegante volador con escamas...

domingo, 1 de septiembre de 2013

CAPÍTULO 8; Tiene miedo al agua, ¿verdad Zayn?


-Zayn... -intente despertarle. -Zayn...
-¿Qué, pececillo?
-¿Puedes levantarte? Es que quiero ir al baño.
-¿Qué? -me miro y vio que me tenía prácticamente al lado -Oh, sí. Espera.

Se levanto de la cama y yo entre al baño. Cuando salí de él, Zayn volvía a estar tumbado en la cama. Me dio que tenía sueño. Y que volvía a estar durmiendo. Baje abajo y desayune. Allí estaban Yaser y Tricia. Desayune con ellos. Aquella mañana tampoco estarían en casa, se llevarían a Waliyha y a Doniya. Nosotros nos quedaríamos con Safaa. Supongo que estaríamos en casa.

[…]

-No es justo, se te da muy bien este juego -me queje.

Llevamos un tiempo jugando a un juego en la Wii, no se ni como se llama pero me estoy divirtiendo un montón, estamos Safaa y yo en el salón jugando. A Zayn no le he visto desde esta mañana. Quizá no se haya levantado.

-¿Podemos ir a la piscina? A mi no me dejan ir sola...
-Sí, claro. Apagamos esto y subimos a cambiarnos.

Subimos arriba, Safaa se metió en su habitación a cambiar mientras yo subí para a visar a Zayn, y si no estaba despierto, para despertarle. Estaba acostumbrada a dormir mucho, pero ya llevaba mucho tiempo. Y tampoco nos acostamos tan tarde la noche anterior...

-Zayn... -vi que seguía dormido, o por lo menos lo parecía. Estaba encantador. Sólo llevaba un pantalón puesto, y su pecho entero esta al aire libre. Estaba muy mono durmiendo, no me gusta molestar a la gente cuando descansa. Pero era conveniente que le avisará, por si acaso. -Zayn.. -volví a susurrar sentándome en el borde de la cama. -Zayn... -volví a repetir.
-¿Qué pasa? -dijo somnoliento.
-Es tarde, quizá te convenga despertar... Safaa y yo nos vamos a la piscina. Si quieres vente. Pero levantate, tus padres me dijeron que te despertara cuando se fueran, y ya ha pasado un buen rato.
-Esta bien. Ahora me levanto.
-Pues, buenos días -bese su mejilla sin darme cuenta y entre en el baño a cambiarme.

La verdad, cuando me di cuenta de que pose mis labios es su rostro... No se, me sentí rara, fue una sensación diferente, no se porqué pero lo agradecí y además ya no había vuelta atrás, ya había plantado ese beso en su mejilla. Me sentí bien, quizá lo necesitaba. Cuando salí del baño él ya no estaba allí. Baje a el salón donde me esperaba Safaa con un bonito bañador, tenía un estampado de flores diminutas, por el estilo diría que sería de Zara. Pero ¿quién sabe? Hay muchas tiendas en el mundo.

-¡Que bonito bañador, Safaa!
-Gracias -respondió tímidamente.
-Venga, vamos a la piscina.

Fuimos a la piscina, estuvimos jugando y nadando. Me lo estaba pasando muy bien con ella. Estaba siendo una mañana muy entretenida. Zayn salió y se sentó en una hamaca. Seguía con la misma ropa que esta mañana, un pantalón, aunque ahora también se podía diferenciar una marca de ropa interior: Calvin Klein.

-¡Zayn! Métete...
-Prefiero miraros desde aquí, y si no os molesta también pondré música.
-¿Pero por qué no te metes? Con lo buena que esta -intente convencerle, lo que no funciono. Le tire un poco de agua pero prácticamente ni se inmuto.
-Eso no me molesta. Es más, así me refrescas.
-No entiendo porque no te metes...
-Tiene miedo al agua, ¿verdad Zayn? -respondió Safaa a mi pregunta.
-Sí. Pero, ¿y qué más da? Seguid bañandoos, yo estoy bien aquí -respondió, me quede quieta, en silencio. Creo que era mejor no decir nada, podría cabrearse... Pero Zayn noto mi reacción así que volvió a hablar -Venga pececillo. Seguid jugando. O mucho mejor, enseñale hacer el pino a mi hermana que ayer te salía muy bien -rectifico.

Nosotras seguimos a lo nuestro, era raro, Zayn con miedo al ¿agua? Parecía más el chico malo que afrontaba los problemas y los pisoteaba como si nada. Pero bueno... Lo mejor en estos casos es no decir nada, yo también tengo miedo a algo raro... Concretamente a los rotuladores. Me daban de todo; conozco la historia de una chica a la que yo conocía bastante bien. Ésta se pintaba manos y brazos, la tinta de los rotuladores le causo un cáncer raro, el caso es que terminó falleciendo con el tiempo. Nunca me habían gustado mucho... Pero lo que ahora sentía por aquel material escolar era fobia. Pura fobia, como cuando tienes miedo de algún insecto o animal. O ese miedo de pequeño a que la verduras cobrarán vida y te comieran... Simple, miedo.

[…]

Safaa y yo ya habíamos salido del agua. Ya estábamos comiendo... Ya habían regresado los demás miembros de la familia. Casi iba por el postre pero a mi interesaba otra cosa, seguía pensando en lo de Zayn, en su miedo al agua. Al terminar de comer subí arriba y me tumbe en la cama, seguí leyendo un libro que había empezado en España. Pero no pude leer mucho, los ojos se me cerraron. Estaba cansada así que termine dormida. Mi cabeza producía sueños inconsciente, era extraño... El arte de soñar durmiendo. Es bonito, pero algo confuso

**

-Pececillo... -oí susurrar de nuevo.

Abrí los ojos y allí estaba aquel chico al que le encantaba escuchar música.

-Hola, pececillo -dijo de nuevo, sonreí -Tienes un sueño muy profundo... Por cierto. Te quite el libro cuando vi que te habías quedado durmiendo, sinceramente: no se ni lo que ponía en el título -dijo con tranquilidad, aunque hablaba rápido -Te lo he dejado en esa mesa.
-Vale, gracias.
-Había pensado que podíamos salir por ahí. Todavía es pronto... Y si quieres podemos llevarnos la cámara.
-¿La cámara? ¿Qué cámara? -dije algo extrañada.
-La tuya. La Canon que tienes -respondió, ¿y éste como sabe que yo tengo una cámara? ¿Se ha puesto a mirar mis cosas, o qué? -Sí, lo siento. Me entro curiosidad cuando vi la funda. -«Este chico lee la mente», me dije.
-No importa. A mi no me importa que nos la llevemos.

Dicho esto nos preparamos rápidamente. Es mas, lo más tiempo nos llevo fue preparar mi mochila de asas. En ella terminamos metiendo la cámara, dos chaquetas -por que, quién sabe el tiempo que puede hacer en Inglaterra- y los móviles, y una cartera de Zayn. Y su iPod. Sabía que al principio el quería llevar todas sus cosas pero término decantándose por decirme «¿Te importa llevarme esto en la mochila?» a mi no me importaba en absoluto así que acepte y lo metí todo. Él fue muy amable por su parte preguntándome que si quería la llevaba él, pero no. Era mía, y tenía que llevarla yo.

Empezamos a caminar por las calles de Bradford, por aquel barrio en el que vivamos. Era bonito, estaba todo verde y florecido a causa de las grandes lluvias y el sol que hacia ahora. Estuvimos toda la tarde riendo y gastándonos bromas. Estábamos en el parque del día anterior. Apenas era parque, era una pradera verde en medio de un montón de edificios, y en medio, casi a lo lejos, unos columpios para niños. Ambos estuvimos haciéndonos fotos, pero aún mejor era ver a alguien raro, extravagante y fotografiarle. Sólo habíamos encontrado a dos personas de tal tipo en la tarde, pero era divertido.

Estuvimos sentados bajo la sombra de un árbol hablando, conociéndonos un poco más. Cada vez que pasaban los minutos me divertía más, y aquel moreno me parecía más curioso e interesante. Aunque seguía con aquella duda que había inundado mi mente en la mañana. Cuando hubo un silencio entre los dos se me escapo un frase de la boca, y por desgracia, la dije en inglés. «Pero, ¿enserio? ¿Zayn con miedo al agua?» aquella frase se escapó de entré mis labios, cosas que me molesto, exactamente porque el tubo el orgullo de responder.

-Sí, pececillo. Miedo al agua.
-Lo siento, pensé que sólo lo había pensado...
-No importa.
-Pero, ¿por qué le tienes miedo?
-Pues porque de pequeño me ocurrió algo cuando estaba en el mar, no lo recuerdo muy bien, ya que creo que quede inconsciente. Y vi a una mujer casi ahogándose en una piscina pública...
-Pero, ¿tampoco sabes nadar?
-No -dijo después de pensar un poco.

No estaba muy segura de aquella respuesta, pero tenía que creerlo. ¿Por qué no iba a ser verdad?
Más adentrada la tarde seguimos caminando y haciéndonos fotos. Había una que me encantaba. Zayn ponía caras raras continuamente y eso me hacia muchísima gracia. Pero conseguí sacarle varias fotos a lo natural y riéndose, en las que salía realmente bien.

CAPÍTULO 7; Pececillo


"Brazada limpia, bonita. No hay más." Esas eran las palabras que me llagaban a la mente cuando recordaba a la profesora que había tenido años anteriores en natación. Siempre decía lo mismo: "Una brazada limpia, sin fallos es lo más bonito que hay en la natación. No hay más que decir." Siempre solía decir eso cuando alguno fallábamos. Ni regañina ni algo por el estilo, no, sólo palabras serenas. Palabras que nos hacían recapacitar a todos y que hacían que no falláramos en lo que quedaba de clase, o que hubiera mínimos errores. En aquel momento en el que empece a nadar abraza me di cuenta, la patada era errónea. La gente suele cometer el fallo de hacer la patada de crol bajo el agua nadando a braza.

-Nad… muy bi… -¿quién hablaba? Salí del agua por completo cuando termine aquel largo.
-Hola Zayn. ¿Qué decías?
-Que nadas muy bien.
-Gracias -añadí una sonrisa a aquel comentario -¿te bañas?
-No. No me apetece.
-Tu te lo pierdes.

El agua estaba climatiza era muy agradable estar metido en él. La piscina estaba limpia, la depuradora no estaba puesta, pero se podrían observar perfectamente todos los cuadraditos. Volví a sumergirme en el agua buceando toda la piscina, ida y vuelta sin ver el cielo. Después de aquel momento de buceo quede agotada. Descanse un poco apoyada en la pared, hasta que me entraron ganas de volver a sumergirme bajo aquella agua cristalina. Esta vez no nade, ni buceé, no. Esta vez hice un perfecto pino con las piernas por fuera del agua. Las punteras de los pies totalmente rectas y en un segundo unas piernas perfectamente abiertas de par en par.

-¿Eso no duele? -pregunto la voz de Zayn.
-Depende. Si no has calentado, sí.
-Debe de doler...
-¿Sabes? Pareces una chica tomando el sol. Sólo que llevas toda la ropa puesta.
-¿Qué quieres? ¿Me la quito?
-¡No! -Exclame -Pero podrías bañarte... No todos los días hace tan bueno en Inglaterra.
-Ya, en eso tienes razón.

Sonreí. Volví a meterme en el agua pero esta vez para nadar a espalda, en mi opinión... El estilo más sencillo, más rápido, y el que menos cansa. En definitiva... Mi preferido. Vi a Zayn alejarse. No sabía a donde iba, pero por un momento se me paso por la cabeza que iría a ponerse un bañador para meterse. Seguí nadando. Nadar, algo que se me daba realmente bien. Pero no mejor que a mi madre... Una gran nadadora. Aquella mujer que me había dado a luz también era experta en un deporte acuático, la natación sincronizada. Elena Navarro, una de las mejores competidoras de natación sincronizada hasta que llego a Juvenil, donde lo dejo. Le gusta enseñarnos a mi hermana y a mi, la verdad es que es un deporte que me encanta, y más aprenderlo con mi familia.

Vi que Zayn regresaba pero no con un bañador puesto, no. Seguía con la misma ropa, y en su mano se deslumbraba un iPod. El iPod de la noche anterior.  Seguramente uno de los últimos. Se veía que era nuevo.

-¿Te importa que ponga música?
-Por supuesto que no -respondí acercándome.
-¿Qué escucháis en España?
-Pues lo mismo que aquí, supongo. Me da igual, pon lo que quieras.
-Bueno, pues nada -pensó aquello que dijo y volvió a hablar -Nada de nada, ósea de que no pasa nada o algo así. Y también nada de nadar. Que nades, me refiero.
-Te explicas muy mal -reí. Por su rostro apareció una sonrisa y su hombros se encogieron. Carcajeé y volví a nadar.

La gente suele tener buenas sensaciones como estar enamorado, ser feliz... Pero yo no. Sí, soy feliz; pero una de las mejores sensaciones que tengo es esa, nadar. Es un deporte, pero para algunos es una relajación. Sinceramente, a mi me hace desaparecer del mundo, olvidarme de todo, pero al tiempo, pensar en todo. Otra cosa que se me da bien, pensar. La gente habla, habla mucho. No se dan cuenta de que a veces, es mejor conectar el cerebro y no los sentidos. Vale, me encanta hablar, y si hubiera deporte olímpico seguro que estaría entre las cinco primeras. Pero si hubiera un deporte de pensar... Nadie conseguiría arrebatarme la cima del podium.
Para mi nadar es olvidar, relajar, pensar, conquistar, soñar. Sólo la sensación de estar metida en una piscina, con su agua relajante, esa tranquilidad... Sólo con eso, se te olvida el alrededor, y parece que no piensas en nada, mientras piensas en todo. Es bonito, muy bonito. Como ahora. Estoy metida en el agua, relajada, y pienso que no pienso nada, suena raro, parece raro, es raro. Por mucho que nos relajemos y olvidemos de las cosas siempre hay una voz dentro de nuestras cabezas que te dice los problemas, cosas, ideas... Te dice de todo. Pero tu desconectas esa voz y sonríes, te das cuenta de que eres libre de pensamientos, que da igual el mundo de alrededor. Eres tú, tus cosas y ya esta, no hay nada más.

[…]

-¿Pero no te cansas?
-No -sonreí.
-Llevas casi dos horas ahí metida. Pareces un pececillo... ¡Oh claro! -Dijo rápidamente -Ya lo entiendo, eres un pececillo. Por eso aguantas tanto en el agua y por eso cuando miro tus manos no están pasa.
-Estas loco -reí.
-Pero soy un loco simpático. ¿No?
-Sí, tonto.
-Venga, sal. Se hace tarde...

Salí de la piscinas como es de costumbre, no por las escalerillas... Por el mismísimo bordillo. Que para algo esta, ¿no? Reí inconscientemente sobre mis pensamientos. Zayn me traía una toalla muy mona de unas flores hawaianas. Cogí la toalla y la puse alrededor de mi cuerpo, acompañado de un «Gracias» para Zayn.
Entramos en la casa, aquel chico era adicto a la música, -pero, ¿para qué engañarme? yo también soy adicta a la música- se había pasado todo el rato con música, y me parece que ninguna era repetida. Cuando fuimos hacía la casa seguía con su iPod. Seguramente sólo lo usaba para escuchar música.

Subí arriba y me cambié. Me senté en la cama y empece a observar aquella habitación, una habitación grande y bonita, separada por un mueble con libros. Estaba decorada a lo 'adolescente' y era normal. Un chico de 15 años vivía allí...

-Pececillo... -oí la voz de Zayn.
-Dime.
-Mi madre dice que ya esta la cena echa.
-Vale. -Y recapacite un segundo -¿Sabes? Tu tienes un montón de motes hacia mi... Y sólo nos conocemos de dos días.Y yo no tengo ninguno para ti...
-Ya encontrarás alguno. Cuando me conozcas más -sonrió.

Sonreí y baje seguida de él. Sabía que su mirada estaba completamente clavada en mi. Cuando me di la vuelta para bajar el segundo tramo de escaleras lo note.

[…]

-Yo voy a subir, si no os importa.
-Claro que no, sube.
-Buenas noches, Bea.
-Buenas noches -sonreí.

Subí los escalones de dos en dos, llegue arriba rápidamente. Casi sin darme cuenta. Y allí estaba él, tumbado en la cama escuchando música.

-Hola pececillo.
-Hola -reí -Eres adicto a la música.
-Sí. Es lo que más dime relaja y lo que más me gusta en el mundo.
-A mi también me encanta.

Entre al baño y me cambie, me puse el pijama: un pantalón corto y una camiseta ancha. Ni si quiera era un pijama, pijama. Lo usaba para dormir y ya esta. Igual que usamos ropa para salir a la calle, o para estar por casa. Mi estilo era a lo americano. Cualquier pantalón corto cómodo y cualquier camiseta ancha, servían para dormir. Cogí el ordenador y empece a mirar cosas. Vi el archivo de fotos. Y me acorde de cuando Zayn me dijo «Bueno, cuando puedas me enseñas fotos de todos ellos.» Me acordaba perfectamente, estábamos en el parque aquel. Todo verde y sin columpios, pero era un parque.

-Zayn...
-¿Sí?
-¿No querías ver fotos de mi familia?
-Sí, si no te importa.
-Pues ven. Que te enseño fotos de ellos, y de todos juntos.
-Voy, voy, voy -dijo alargando la última "o" y tumbando se a mi lado. -Esto es pequeño, aquí no entramos los dos...
-¿Pero qué dices? Si sobra media cama casi.
-Da igual, en un segundo se juntan estas dos camas y ya -empezó a mover su cama y término acercándola a la mía. -Haber, veamos esas fotos.
-Sigues loco.
-Recuerda, un loco simpático...

Reí, realmente esta loco. Y eso me gustaba, le hacia más divertido.
Le enseñe fotos de todos y cada uno de los miembros de mi familia, pero no tíos, primos y esas cosas... No, eso no. Le enseñe a mis padres y a mis hermanos. Y después le enseñe a mi primo, con el que vivía y que para mi era otro hermano. Decía que mi hermana Samantha y yo no éramos totalmente idénticas porque ella tenía el pelo liso. Y también decía que mi padre parecía inglés, cosa que es verdad. Y que mis hermanos también eran muy parecidos entre ellos, pero no entre nosotras dos. Me reía un montón, decía tonterías, y veía fallos diminutos en la fotos. Pero era curioso, me gustaba estar con él. Como nunca me había gustado estar con otro chico...