miércoles, 4 de septiembre de 2013

CAPÍTULO 9; A mi me gusta así.


Llevábamos ya rato caminando, estábamos muy a gusto riendo y hablando, por lo menos yo. Terminamos sentándonos de nuevo en la hierba. Ahora me tocaba a mi hacerle fotos, él ya me había echo suficientes.

-Pero no te muevas. ¡Zayn!
-Venga, enana. Haber si me sacas una foto moviéndome. Inténtalo, por lo menos.
-Pero no te muevas tan rápido, que vas a parecer un garabato.
-Venga, tu sácala, da igual.

Espere a que estuviera un poco más quieto, aunque era algo difícil. Enfoque bien la cámara y pulse el botón. Un flash salió de la cámara e hizo que Zayn dejara de moverse. Se acercó a mi y cogió la cámara.

-Ves, pececillo. No ha salido tan mal, ¿no?
-Podrías haber salido mejor, estoy segura.

Seguí haciéndole alguna foto más. Sus caras me daban risa, estaba siendo una tarde de lo más entretenida.

-¡Qué pasa Malik! -nos interrumpió una voz.
-Hola, Robin -respondió Zayn un poco molesto. Quizá no le gustara la presencia de aquel chico.
-¿Y esta muñeca? No me la vas a presentar o ¿qué?
-Claro, se llama Samantha -¿Samantha? Pero, por qué había dicho eso. Él sabía que yo no me llamaba así. Él tendría sus razones...
-Bueno, muñeca. No te juntes con chicos como él. Estamos algunos que somos mejores -dijo acercándose mucho a mi. Demasiado, para mi gusto.
-Déjala, James. Además, no te entiende. Es española.
-Uii, si ya sale el novio a defenderla.
-No somos novios -dijo Zayn interponiéndose entre los dos. Seguramente no le caía bien aquel chaval... Se sentó delante mía, bueno, casi encima. Pero no me molesto. Le prefería antes a él que a ese tal James.
-Sí, seguro. Y yo me lo creo. Venga, hasta luego Malik -se levantó. -Que no te parezca raro si nos encuentras por ahí. Hasta luego, muñeca -se dirigió esta vez a mi.

Ese chico se alejo de nosotros en instantes, al poco rato ya no se veía rastro de él. Esperaba no volver a verle, no me había agradado mucho. Y... ¡Ag! que asco de chaval. «Bonita», nunca antes esa palabra había sonado tan mal. Zayn estaba callado, quizá recapacitando sobre lo que acababa de pasar. Aquel chico de primeras no me había caído muy bien.

-Lo siento. Hay a gente que no la caigo muy bien por aquí -agacho la cabeza mientras se quitaba de encima mía.
-No importa, Zayn. A mi tampoco me ha caído bien el muchacho ese.
-Siento haber dicho que te llamabas como tu hermana, pero es que no quería que te pudieras meter en alguna cosa. Bueno, no se sí me entiendes -rectifico rápidamente -Era para que no supieran de ti...
-Quizá sea mejor que regresemos, ha dicho que podíamos volver a verle. Y no me apetecería mucho.
-Sí, vayamos a casa.

Recogimos todo, aunque Zayn prefirió llevar mi cámara al cuello, no me dio explicaciones, pero tampoco me importaba. Empezamos a andar, camino a casa. Que curioso, en en España hay una inmobiliaria que se llama "Camino a casa" eso hizo que me sacara una sonrisa después de lo del encuentro con aquel chaval.

-Zayn... Hay una cosa que no cuadra.
-¿Qué?
-Si soy española, y no se inglés. ¿Cómo es posible que me comunique contigo?
-Pues no se, con un idioma secreto o algo... -rió.
-Sigues estando loco, un loco simpático -susurre en su oído.

Reí y seguí andando al lado suya. Pero al rato aparecieron unas chicas detrás nuestra. Pusimos paso firme y agilizamos. Aquellas chicas nos seguían. Al parecer también les interesábamos a ellas.

-¡Zain...! -dijo una voz femenina.
-¿Qué quieres Stefany?
-Nada, hola.
-¿Nada más?
-No -respondió esa chica, seguimos andando, aunque no nos habíamos dado ni la vuelta. Pero ella y sus amigas nos seguían de nuevo.
-Que pesada, macho -susurro Zayn. -¿Qué quieres Stefany? -dijo dándose la vuelta.
-Vaya, bonita cámara. ¿Me dejas verla? -se acercó más a nosotros.
-No, y sólo por el echo de que no es mía -se la descolgó del cuello y la cogió con la mano. Tenía miedo, aquella cámara me encantaba. Aunque confiaba en lo que Zayn hacia.
-Bueno... Hola -se dirigió ahora a mi.
-Hola, -me di la vuelta del todo. -Buenas tardes.
-¿Quién eres?
-Pues...
-Es una amiga -me interrumpió Zayn.
-Ya... -una de sus amigas se acercó a ella, y la dijo algo en el oído -Sí, lo sé. No lleva nada de maquillaje, pero por desgracia aún así es guapa -le susurro a su amiga. Pero lo dijo suficientemente alto para que lo pudiéramos oír, aunque creo que no era su intención.
-Sí, chicas. No lleva maquillaje. Y sigue estando guapa, además... A mi me gusta así.

A las chicas aquellas parecía que se las hubiera caído el mundo encima. Me gusto aquel cumplido, sobretodo porque había callado las bocas de aquellas muchachas, y porque me había halagado bastante. Zayn la hizo una foto, «Foto épica» pensé. Luego me cogió de la mano y salió corriendo conmigo detrás. Cruzamos la calle y luego al otro lado nos detuvimos, aproveche el momento para agradecérselo. Bese su mejilla y lo acompañe de un 'gracias', luego él beso la mía y añadió un 'No es nada'. Creo que se aseguró de que ellas lo vieran porque giró la cabeza, y allí seguían. Mirándonos. Con las bocas abiertas.

[…]

-Siento lo de antes -dijo tumbándose al lado mía en la cama.
-¿Sentirlo? ¿Por qué? Ha terminado siendo una buena tarde y me ha encantado como de mal has dejado a esas chicas.
-Gracias, pececillo, supongo... -dijo serio. Aunque terminó riendo, a saber lo que había pasado por su mente en aquel momento.
-¿La cámara?
-Aquí tienes, -dijo entregándomela -¿Sabes? La Stefany esa, lleva coladita por mi varios años...
-Y a ti no te gusta.
-¡No! Me da asco esa chica. Al instituto parece que lleva tres quilos de maquillaje, y uf... No me gusta nada.
-¿No te gustan las chicas que van pintadas? -pregunte mirándole mientras el archivo del ordenador se cargaba.
-No es que no me gusten... Es que me gusta más que vayáis a lo natural, sin maquillar también sois guapas, si eso una mini raya... Sólo me gusta que vayan pintadas mi madre y mis hermanas.
-¿Y eso?
-Pues porque les queda muy bien con los trajes típicos de Paquistán.
-¿Tu madre también se los pone?
-Sí, le quedan muy bien. Además, le gusta mucho...

Pasaron los minutos y termine de descargar las fotos en mi ordenador, nosotros seguíamos conversando de cosas. Era entretenido estar con él. Me caía bien, realmente bien.

-Ahora en el mío -dijo entregándome su ordenador.
-¿También?
-Sí, quiero tener todas las fotos.
-¿La clave? -pregunto cuando llegue a la pantalla en la que te pedían la clave de seguridad para entrar.
-Adivina. Soy adicto a ello.
-La música -susurre.
-Nunca fallas.

Termine de descargar las fotos también en su ordenador. Al final había sido un buen día. Cerré el ordenador y seguí hablando con él. Nuestras camas seguían juntas, y nosotros estábamos sentados en ellas, a lo indio. Hablábamos y hablábamos. Era entretenido. Terminamos dormidos, aunque yo fui la última, estaba agotada incluso habiéndome echado una mini siesta antes de salir por las calles de Bradford. Apague la luz y me quede dormida.

Mi cabeza empezó a producir sueños. Sueños infinitos de los que no me desharía. Unos sueños mezclados con otros que terminaban siendo un sueño enorme. En los que aparecían mil cosas, desde mi hasta un elegante volador con escamas...

1 comentario: