-No mientas.
-Yo no miento... Serás tú, la que miente.
-Eres tonto.
-Y tú fea.
-Pues vale.
Me levanté y con lo puesto baje a desayunar, nadie, la casa estaba vacía. Él y yo, y encima dice que soy fea... me da que el chaval este es bipolar. Me preparé el desayuno, y me puse a desayunar en la barra, despaldas a la pared. Bueno a la puerta, o como quiera que sea, no me importaba en absoluto en ese momento. Cuando acabé de desayunar dejé las cosas en la pila y fui arriba para cambiarme, pero por el pasillo me encontré con el listillo de turno ya vestido para estar por casa, un pantalón que daba de todo mirar en el que había un escudo del 'F. Club Barcelona' y su torso al aire.
-Hola fea.
Pues vale, adiós. Le ignoré y subí arriba me cambié de ropa y doble delicadamente el vestido de Doniya, lo coloqué en la encimera y debajo, en el suelo, los tacones. Me recordaba cuando salía en verano por Málaga, allí tenía miles de vestidos de la última y tacones que valían muchísimo.
Hice la cama, la mía, no la de Zayn. Estaban juntas pero daba igual, la mía era la mía, tampoco tuve que hacer mucho, estirarla un poco, ya que habíamos dormido encima.
Baje a dejar el vestido y los tacones en la habitación de Doniya, 'bonita habitación' -pensé - bien decorado, buenos muebles de roble pintados de blanco... y un espejo bastante grande, sería como yo: un espejo, una mirada, una sonrisa. Cada vez que veía un espejo o algo en lo que se reflejara, ahí estaba yo, mirándome como una tonta. 'Me amaba' reí tontamente para mí misma, sólo que en voz alta.
-Me encanta que te rías -se oyó a mi espalda. Sonreí, seguía siendo el mismo; -Ven aquí, fea -hizo un gesto con la mano, me acerqué a él.
-¿Qué pasa?
-Te queda bien el pelo liso, -lo toco delicadamente durante unos segundos y luego posó su mano en mi cuello. Era suave, con su dedo pulgar acarició la parte inferior de mi mejilla. Se acercó más a mí y me acercó a él. Miré a sus ojos que me comían con la mirada, eran muy bonitos, había chicos más guapos que él; sí, a montones. Pero daba la casualidad de que a mí me atraía Zain Malik. Se acerco más a mi, me ponía nerviosa, esto no pasaba todos los días... no sé ni en que estaba pensando lo cual ni me di cuenta de que sus labios estaban posados sobre los míos. Era un beso cálido, uno de esos de los 'el primer beso que nunca se olvida'. Un beso así, y ¿para qué separarme? Se estaba a gusto, aunque nunca pensé que el primer beso que me diera con un inglés fuera del barça, no sé, ya podía ser del Manchester o algo. ¿Y yo que cosas pienso?
Nos separamos, no sé porque pero según algún libro que he leído era para coger aire. Aunque a los segundos lo note, mi respiración iba algo más acelerada a causa de la falta del aire. Se me pasó enseguida.
-¿Por qué has hecho eso?
-Se supone que los novios se besan, ¿no? -respondió, le miré raro, creo, no me estaba viendo la cara en esos momentos. -Me has dicho que sí, ahora no me lo vengas negando.
-Serás tonto -le di un golpe en el pecho.
-Sí, sí. Me amas -dijo acercándose, salí de la habitación y empecé a andar. Note unos brazos rodeándome la espalda -¿A dónde vas?
-No sé, abajo. Supongo.
-Estamos solos hasta la noche, ¿quieres qué salgamos?
-¡Vale! - exclamé parando en seco en la escalera. Él rió y yo sonreí. Esto era bonito, bastante, y eso me encantaba...
[...]
-¡Corre! -gritó Zayn, agarró mi mano y llego al autobús. Las puertas ya cerradas se abrieron de nuevo, entramos dentro refugiándonos de la lluvia y transportándonos al lugar al que íbamos. Nada más entrar Zayn empezó a hablar con el conductor, parecía que se conocían de toda la vida. Cuando dejaron de hablar nos adentramos más en el autobús, estaba lleno de gente...
En la primera parada se bajó una señora y Zayn se sentó en aquel sitio que había quedado libre, me acercó a él y me sentó en sus piernas.
-No pesas nada - me susurró, yo sonreí y le di un beso en la mejilla, esta vez sonrío él.
-¡Qué pasa Malik! -nos interrumpió la voz de aquel chico que nos molestó la primera tarde que salimos. -Hola muñeca, ¿aún sigues con este?
-Bájate en la próxima, -me susurro la dulce voz de Zayn. Su cuerpo se intento levantar o hacer el amago, yo me levanté y él después de mi, también lo hizo. La parada se anunció y el autobús bajo la velocidad.
-Pues sí, sigo con él. Y me encanta estarlo -le contesté al chico, luego besé cortamente los labios de Zayn y con su mano agarrada a la mía me dirigí a la puerta la cual se abrió al poco para dejar que bajáramos.
Ya abajo Zayn besó mi mejilla.
-Le has callado pero bien, pececillo -me dijo, sonreí.
-¿Y ahora qué?
-A esperar el próximo autobús. Llegará en cinco minutos, si no me equivoco...
Nos sentamos en la parada, estuvimos observando a la gente que pasaba, haciendo el tonto o simplemente diciendo tonterías. Cuando llego el autobús nos montamos y bajamos de nuevo pero esta vez en la parada correcta. Al bajar se podía observar un centro comercial bastante grande... Algo como el 'Plenilunio' o 'La Gavia' en Madrid.
Dentro había muchas tiendas, unos cines, una bolera, salas de juegos, incluso un gimnasio. Allí había de todo.
-¿Te parece si vamos a comer al McDonald?
-Claro, vamos -respondí.
Subimos arriba, no sé cuantos pisos exactamente... me senté en una mesa en el McDonald mientras Zayn fue a pedir.
[...]
Reí fuertemente sobre la tontería que había dicho y hecho Zayn, la gente empezó a mirarnos y mi cara poco a poco se puso roja... ¡Pero qué tímida soy! Madre mía... Mire a Zayn y me escondí de las miradas de la gente que nos había mirado. Él empezó a reirse en bajito y yo sonreí sin sentido alguno.
La tarde paso así prácticamente entera, y me encanto. Tonteando, pasando a tiendas al tutun... Toda la tarde así, hasta que se hizo tarde y decidimos volver a casa.